URGE TOMAR ACCIONES SOBRE EL CONSUMO DE SAL

Del 4 al 10 de marzo se llevó a cabo la campaña "Semana de Sensibilización de la Sal" con el objetivo de promover la implementación de acciones basadas en la evidencia para reducir el consumo de sal en la población



Nuestro organismo, a través de los riñones, puede eliminar hasta 5 gramos de sal por día. Si ingerimos más de esa cantidad, el sodio se acumula y produce retención de agua, lo cual incrementa el volumen de líquido circulante y eleva la presión arterial, además de dañar los riñones. Esto conlleva a un mayor riesgo de enfermedades crónicas, como la hipertensión arterial, insuficiencia cardíaca y la enfermedad cerebrovascular.


Según el ministerio de salud el consumo de sal en Argentina es de 12 a 13 gramos por día por habitante (más del doble de lo que deberíamos consumir). El 60% de la sal que se consume proviene de los alimentos procesados (envasados, enlatados, congelados, panificados, snacks), y el resto es la sal que agregamos a las comidas.


Se estima que, disminuyendo solo 3 gramos de sal de la dieta de la población, se evitaría el 10% de la mortalidad por enfermedad cardiovascular y con la reducción de 1 gramo de sal del consumo diario de toda la población se evitarían unos 20.000 eventos cardiovasculares y cerebrovasculares por año y alrededor de 2.000 muertes.


Entonces, ¿cómo podemos reducir la cantidad de sodio que consumimos a diario?


• Colar y enjuagar los alimentos enlatados


• Reducir gradualmente la sal de las preparaciones, nuestro paladar se va a ir acostumbrando.


• Condimentar con hierbas, especias, ajo y cítricos para agregar sabor a tus comidas.


• Retirar el salero y los aderezos comerciales de la mesa.


• Evitar el consumo diario de fiambres, salchichas y snacks para que los más chicos no generen el hábito de comer con tanta sal.


• Revisar las etiquetas, buscando productos con menos sodio (Na).


• Condimentar las ensaladas con aceite de oliva, canola, girasol alto oleico, limón y/o vinagre.


• Preferir caldos y sopas caseros, o en su defecto, elegir aquellos reducidos en sodio.


• Recordar que también hay alimentos y bebidas de sabor dulce que tienen mucho sodio, como las galletitas y las gaseosas.


• Es muy importante que los bebés que comienzan a comer, reciban sus papillas sin agregado de sal, justamente para no formar el hábito de consumirla. Debemos aprender a disfrutar de los sabores naturales de los alimentos.


Consumo de sal


El consumo excesivo de sal es el principal factor de riesgo de hipertensión en la población. La hipertensión constituye la principal causa de muerte prematura y la segunda de discapacidad por enfermedades no transmisibles como el infarto, los accidentes cerebrovasculares y las enfermedades renales.


La población de la región de América Latina consume mucha más sal que los 5 gr diarios recomendados por la OMS. En Argentina,según datos del Ministerio de Salud de la Nación, el consumo de sal por persona ronda los 12 gr diarios.


La mayoría del sodio que se consume habitualmente proviene de los alimentos procesados o industrializados, donde los consumidores no tienen participación ni conocimiento sobre la cantidad de sal agregada. En nuestro país se calcula que entre el 65% y el 70% de la sal que se consume proviene de dichos alimentos.


En este contexto, para disminuir el consumo de sal en la población no alcanza con promover cambios a nivel individual sino que son necesarias políticas de salud pública que promuevan el acceso igualitario a alimentos saludables y limiten el contenido de sodio de los alimentos procesados.


Etiquetado de alimentos


Según los datos de un monitoreo realizado por la Federación Interamericana del Corazón –FIC– Argentina sobre 864 productos procesados, el grupo de cárnicos y derivados que incluye productos como los embutidos frescos, es el que presenta mayor incumplimiento de la ley nacional de reducción del consumo de sodio.


La ley nacional Nº 26905 establece metas de reducción de sodio con valores máximos permitidos para tres grupos de alimentos: productos cárnicos y derivados, farináceos y sopas. Del total de productos analizados en la investigación, 864 corresponden a los grupos y categorías contemplados en la ley. A la hora de evaluar el cumplimiento, se observó que uno de cada diez de estos alimentos no cumple con las metas fijadas a la entrada en vigencia de la ley, siendo el grupo de cárnicos y derivados en el que muestra mayor incumplimiento. Dentro de este grupo, la categoría de embutidos frescos presenta mayor porcentaje de incumplimiento (25.8%). A su vez, dentro de farináceos, existen productos como el pan lactal (con y sin salvado) con un nivel de incumplimiento del 13.9%.


“A cinco años de vigencia de la ley, es alarmante ver que aún hay tantos productos que exceden los límites. Por eso es necesario que el Estado monitoree su cumplimiento y obligue a las empresas a respe tar las metas fijadas en la normativa”, señaló Lorena Allemandi, directora del área de políticas de alimentación saludable de FIC Argentina. Y agregó: “En paralelo, es fundamental que el Estado favorezca mecanismos para que los consumidores sepan qué están comiendo. Hoy es muy difícil identificar en una lectura rápida el contenido de sal y otros nutrientes críticos en los productos. Por eso, una de las políticas claves y urgentes a adoptar es un etiquetado frontal en los productos procesados y ultraprocesados donde el consumidor pueda advertir, de modo rápido y sencillo, la calidad nutricional de los alimentos”.


Las consecuencias para la salud del consumo excesivo de sal no están limitadas solamente a las personas con hipertensión arterial. Es por eso que las recomendaciones para disminuir su ingesta están destinadas a toda la población incluyendo adultos, niños, niñas y adolescentes.


En la Argentina, según la 3º encuesta nacional de factores de riesgo (2013), el 34.1% de la población adulta es hipertensa y el consumo diario de sal duplica las recomendaciones de la OMS. Si se logra reducir el consumo de 5gr. Diarios de sal, se podrían evitar hasta 1 de cada 4 ataques al corazón o accidentes cerebrovasculares y por cada gramo menos de sal en la dieta, se podrían evitar 20.000 eventos cardiovasculares al año.


Fuente: OPS, FIC Argentina


Según el ministerio de Salud:
• 12 gr de sal consumen en promedio diariamente las y los argentinos, cuando lo recomendado son 5 gr


• 17,3% de la población agrega siempre sal a la comida luego de la cocción


• 65% a 70% aproximadamente del sodio que consumen las y los argentinos proviene de los alimentos procesados o industrializados


• 34,1% de la población tiene hipertensión arterial


• El promedio diario de porciones de frutas o verduras consumidas es de 1,9 por persona (la cantidad recomendada es de 5 porciones diarias).


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