HANTAVIRUS: ACTUALIZACIÓN EPIDEMIOLÓGICA Y TERAPÉUTICA

Un informe de la Comisión de Enfermedades Endémicas y Emergentes de la Sociedad Argentina de Infectología y recomendaciones para la prevención



Desde 1995, un brote familiar de Síndrome Pulmonar por Hantavirus en el sur de Argentina, llevó al descubrimiento del virus Andes (López et al. 1996) en El Bolsón y en Bariloche (Río Negro) en 1996, se documentó por primera vez la transmisión interhumana (Padula et al. 1998).


Actualmente, la localidad de Epuyén ubicada en el departamento Cushamen, al noroeste de la provincia de Chubut, en la Patagonia andina con una población de aproximadamente 4.000 habitantes se encuentra con un nuevo brote por hantavirus con mayoría de casos con sospecha de transmisión interhumana.


El género Hantavirus es de distribución mundial y pertenece a la familia Bunyaviridae que a diferencia de los otros grupos de esta familia no tiene vector artrópodo conocido. Son virus ARN donde los roedores constituyen el reservorio natural, con cierta especificidad entre especie de hospedero y virus. Esta zoonosis se presenta como: 1- Nefritis Epidémica, 2- Fiebre hemorrágica con síndrome renal (FHSR) en Europa y Asia, cuya mortalidad llega a 10% y 3- Síndrome cardio-pulmonar por Hantavirus (SCPH), la más grave de todas, mortalidad promedio de 30%, en las Américas (Hjelle 2010).


En Argentina las zonas de riesgo de SCPH son: 1) Noroeste del país que coincide con la ecorregión de Yungas y en menor medida el Chaco Seco, 2) Noreste que abarca la selva misionera, 3) La región pampeana y el Delta del Paraná y 4) El bosque valdiviano en la precordillera patagónica .


La enfermedad es considerada una zoonosis


¿Quién la transmite?


El Olygoryzomis longicaudatus (ratón colilargo) es pequeño (cuerpo 10 cm, cola 13 cm), color café claro, habita en zonas silvestres especialmente cerca de cursos de agua, matorrales, leña y arbustos con frutos.

La transmisión es a través de:


1- Orina fresca de roedor, excremento, saliva y/o materiales de anidación que producen pequeñas gotas contenedoras de virus que entran en contacto con el aire: este proceso se conoce como transmisión aérea y es la principal forma de contagio. El contacto con el polvo contaminado puede producirse al efectuar la limpieza de viviendas, cobertizos o lugares cerrados que han estado abandonados o descuidados durante un tiempo. En el caso de la región andina, los practicantes del camping y senderismo son los más expuestos a contraer la enfermedad debido a la práctica de colocar sus bolsas de dormir directamente sobre el suelo o en refugios polvorientos.


2- Transmisión interhumana: solo se ha visto con algunos genotipos (Sur y Bs. As) del virus Andes. Entre los años 1995-2008 solo el 2,5% de los casos fueron probablemente por este tipo de transmisión (Martínez 2010). Se sospecha que la transmisión es en la fase prodrómica o un periodo corto luego de comenzar con los síntomas y a través de secreciones respiratorias (Martínez 2005). También se ha encontrado el virus en sangre, orina y semen. En un estudio en Chile (Ferrés 2007) el 3,4% de los convivientes de pacientes con Hantavirus desarrollaron la enfermedad, siendo el probable factor de riesgo más determinante el de pareja sexual. Hay evidencia de transmisión intrahospitalaria (Wells 1997), principalmente a personal de salud, pero también horizontal.


3- Otras:
Mordedura de roedores
Contacto directo con excrementos, orina y/o saliva de roedores y luego tocarse la nariz, la boca o los ojos
Comer alimentos contaminados por excrementos, orina y/o saliva de roedores



Síntomas


Periodo de incubación: 9-12 días (habitual de 4- 42 días). En los casos de transmisión interhumana es de 20 días aproximadamente (Young 2000).


La enfermedad presenta una etapa prodrómica que dura entre 3-5 días y se caracteriza por fiebre de inicio súbito, escalofríos y mialgias a lo que se suma cefalea, náuseas, vómitos, dolor abdominal y diarrea. Esta etapa se acompaña de plaquetopenia y constituye la alteración de laboratorio más precoz y orientadora. La fiebre puede ser más alta en las personas jóvenes que en las mayores. Se plantean diferentes diagnósticos diferenciales: gripe, apendicitis, colecistitis, enfermedad pelviana inflamatoria (EPI), etc.


Por un lapso breve la persona infectada se siente mejor, pero dentro de las 48 horas aparece disnea debido a la infiltración de líquido en los pulmones.


La fase cardiopulmonar clínicamente constituye un síndrome de distress respiratorio del adulto. Se caracteriza por la rápida progresión a la insuficiencia cardiaca, los pacientes presentan hipertermia, taquicardia, taquipnea e hipotensión. La hipoxia progresiva es secundaria a las alteraciones de la permeabilidad capilar, que a su vez lleva a hipovolemia, disfunción miocárdica y shock. Hay hemorragias internas y finalmente falla respiratoria.


Hallazgos en análisis clínicos


Hemograma: 10-45 % de inmunoblastos, leucocitosis con desviación a la izquierda y plaquetopenia.
Aumento leve-moderado de las transaminasas.
Fosfatasa alcalina normal o levemente aumentada.
Bilirrubina normal.
Aumento de LDH.
Hipocolesterolemia.
Hipoalbuminemia.
Prolongación de los tiempos de coagulación.


Marco epidemiológico - histórico


La enfermedad es endémica, con una presentación de tipo estacional en primavera-verano, concentrándose alrededor de 70% de los casos entre noviembre y marzo de cada año.


Desde 1988 a la semana epidemiológica 51 del año 2018 se han confirmado 90 casos de hantavirus afectando principalmente a hombres jóvenes. La media de edad de los casos es de 32 años (rango de 3 a 68 años). Los menores de 15 años representan el 9% del total de casos.


La letalidad presenta una tendencia al descenso desde un 60 % en 1988 a un 33% en el año 2018.


Más del 70% de las personas con SCPH residen en sectores rurales y también el 70% aproximadamente realizan actividades en el sector agrícola- forestal.


Situación epidemiológica actual


En las últimas semanas (diciembre 2018 - enero 2019) se está desarrollando un brote de hantavirus inusual, cuyo único antecedente es el de El Bolsón 1996 (Wells 1997), debido a la sospecha de la transmisión interhumana como principal modo de contagio.


El 14 de noviembre de 2018 se identifica un caso hantavirus con nexo epidemiológico de exposición ambiental. El 3 de noviembre dicho paciente asistió a un evento social, 5 asistentes del mismo presentan hantavirus con inicio de síntomas en las semana 47 y 48 epidemiológica (18/11 al 01/12). Actualmente se informan 25 casos totales (23 confirmados, 2 sospechosos) al día 10 de enero 2019 (9 fallecidos), todos contactos de otros casos.


El día 14 de enero se confirmó el fallecimiento de la persona de nacionalidad chilena que había entrado en contacto con un caso confirmado de hantavirus de Epuyén, lo que eleva a 10 el número de fallecidos en relación a este brote. Sin embargo, en los días siguientes las áreas comprometidas por el hantavirus fueron al Norte: Salta y Jujuy; Centro: Buenos Aires (Lomas de Zamora y Garín), Santa Fe y Entre Ríos (Gualeguaychú); Noreste: Misiones y al Sur, Neuquén, Río Negro y Chubut (Epuyén y Esquel).


El secretario de Salud del Nación, Adolfo Rubinstein, afirmó sobre los casos que se están presentando en otras regiones del país que "el hantavirus es endémico en el país, anualmente se reportan 100 casos por vía ambiental por cepas distintas a la del brote de Epuyén que se están estudiando en la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud (ANLIS) Dr. Carlos Malbrán".


Transmisión interhumana. Contactos de Alto Riesgo


Se define contacto de alto riesgo a persona de cualquier edad y sexo que se presente con síndrome febril con 48 - 72 hs de evolución y por lo menos uno de los siguientes síntomas: mialgias, síntomas gastrointestinales, cefalea; asociado a nexo epidemiológico (tareas laborales de riesgo/recreativas realizadas en las últimas 4 semanas; considerando un período de incubación de hasta 4 semanas, o haber tenido contacto estrecho con un caso confirmado de hantavirus de al menos 30’, 48 hs antes de que el paciente diagnosticado con hantavirus haya comenzado con los síntomas o los mismos ya estén instalados).


Si hubiera tenido contacto directo o a través de algún elemento con secreciones respiratorias o saliva, no importa el tiempo de exposición. También se incluye a personas que tengan o hayan tenido relaciones sexuales sin protección con paciente con diagnóstico confirmado y accidente laboral con materiales biológicos procedentes de paciente con hantavirus.


Estos contactos deberían tener un seguimiento clínico por 2 meses y podrían ser candidatos a alguna terapéutica precoz. Su identificación proporciona mejores medidas de prevención.


Recomendaciones para prevenir el hantavirus


Las autoridades sanitarias argentinas han emitido una serie de recomendaciones para prevenir la infección por este virus que hasta ahora no tiene tratamiento específico ni vacunas.


- Evitar la presencia de roedores en el domicilio y alrededores y el contacto con sus secreciones.
- Tapar orificios en puertas, paredes y cañerías, mantener la higiene con agua y lavandina, colocar huertas y leña a más de 30 mts de las viviendas, cortar pastos y malezas hasta un radio de 30 metros alrededor del domicilio.
- Ventilar por lo menos 30 minutos antes de entrar a lugares que hayan estado cerrados (viviendas, galpones, depósitos). Cubrirse la boca y la nariz con un pañuelo húmedo antes de ingresar.
- Realizar la limpieza (pisos, mesas, cajones y alacenas) con una parte de lavandina cada diez de agua (dejar 30 minutos y luego enjuagar). Humedecer el piso antes de barrer para no levantar polvo.
- Al acampar hacerlo lejos de maleza y basurales, no dormir directamente sobre el suelo y consumir agua potable.
- Si se encuentra un roedor vivo: usar veneno para roedores o tramperas para capturarlo (no intentar tocarlo o golpearlo). Consulte en el municipio si se dispone de un servicio de control de plagas.
- Si se encuentra un roedor muerto: rociarlo con lavandina junto con todo lo que haya podido estar en contacto y esperar un mínimo de 30 minutos. Luego recogerlo usando guantes y enterrarlo a más de 30 cm de profundidad o quemarlo.


Casos en la provincia de Buenos Aires


Al cierre de esta edición eran siete los casos confirmados de hantavirus, uno de ellos fatal, en la provincia de Buenos Aires, según informó el Ministerio de Salud de la provincia, aunque remarcaron que son casos "habituales" para esta época del año.


"En los casos bonaerenses confirmados el contagio vino por contacto con excrementos de ratas como es usual en la provincia, no es como la situación que se registra en Epuyén de contagio de persona a persona", precisaron desde la cartera sanitaria.


Los otros casos de hantavirus confirmados se registraron en los distritos de San Pedro, Zárate, Navarro, Lomas de Zamora, Castelli y La Plata. El ministro de Salud bonaerense, Andrés Scarsi, explicó hoy que "el 70 por ciento de los casos de hantavirus en territorio bonaerense se presentan entre noviembre y marzo, con una modalidad de contagio de ratón a humano y no entre personas".


Según estadísticas oficiales, durante 2018 se registraron en la provincia de Buenos Aires 25 casos, mientras que en 2017 hubo 44 casos. El funcionario pidió a las regiones sanitarias que "intensifiquen la sospecha clínica ante la presentación de casos febriles".


Fuentes: Intramed- Ministerio de Salud




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