20 de octubre: Día Mundial de la Osteoporosis

Actuar a favor de la salud ósea


Los especialistas instan a la población a ser proactiva por la salud de sus huesos, mediante dieta saludable, ejercicio físico regular, estar alerta a los factores de riesgo y obtener evaluación y tratamiento en caso necesario.


La osteoporosis (hueso poroso) es una enfermedad en la cual la densidad y la calidad de los huesos están reducidas. Como los huesos son más porosos y frágiles, el riesgo de fracturas está muy aumentado. La pérdida de masa ósea ocurre en forma “silenciosa” y progresivamente. A menudo no hay síntomas hasta que se produce la primera fractura.


Las fracturas más comunes asociadas a la osteoporosis son las de muñeca, columna y cadera. La incidencia de estas fracturas, particularmente cadera y columna se incrementan con la edad, tanto en mujeres como en hombres.


Las fracturas vertebrales (columna) producen serias consecuencias, como la disminución de altura, cifosis dorsal y dolor dorsolumbar. La fractura de cadera requiere internación, tratamiento quirúrgico y aumenta los riegos de mortalidad y discapacidad.


La osteoporosis es una enfermedad tratable, requiere de cambios en el estilo de vida, ingesta adecuada de calcio y vitamina D, ejercicios físicos y medicamentos que aumentan la masa ósea y disminuyen el riesgo de futuras fracturas.


Prevención


Dieta: Rica en calcio, cantidad de calcio a ingerir por día: 1200 a 1400 mg. Evitar abuso de tabaco y alcohol.


Actividad física: La clave es evitar el sedentarismo! Siempre bajo la supervisión médica, kinesiólogos o terapista físicos.


Sol: La piel forma vitamina D ante la exposición solar, la cual es de suma importancia para la buena absorción de calcio en el intestino. En primavera y verano, se recomiendan exposiciones cortas, entre 15 y 20 minutos, fuera de los horarios pico de radiación solar y en otoño e invierno las exposiciones deben aumentarse.


Prevención de caídas: Se recomienda controlar el uso de medicación que puedan alterar los reflejos como tranquilizantes, hipotensores y otros. Evitar el uso dentro de la casa de alfombras y cables sueltos. Usar buena iluminación y agarraderas y antideslizantes en los baños.


Fuente: SAO


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