A LA ESPERA DE VARIAS DETERMINACIONES DEL PAMI

Se aguarda que el Instituto defina al menos parte de la pauta arancelaria 2019, modifique los términos de la cápita, fije topes de uso y cese en los débitos sin documentación respaldatoria.

Después de arduas negociaciones, como se sabe, el PAMI completó la pauta arancelaria 2018 en un 38% con sendos aumentos capitarios del 3% desde abril y mayo últimos, pero mantiene un cerrado silencio con respecto a los incrementos que corresponden al corriente año.


Normalmente, el Instituto aguarda a que se defina la paritaria del gremio de Sanidad para luego fijar las correspondientes mejoras arancelarias a sus prestadores, pero la inflación, que lejos de ceder se ha incrementado en los primeros cuatro meses del año, ha motivado, como ya se expresara desde estas páginas, que la Federación Bioquímica, desde el seno de la CUBRA, reclamara al Instituto un adelanto de alguna mejora capitaria a cuenta de lo que a posteriori se disponga, solicitud que hasta el momento ha sido desoída.


Del mismo modo, el PAMI tampoco ha dado respuesta a nuestro ya viejo reclamo para establecer topes de la tasa de uso, manteniendo la “recomendación” o “sugerencia” a sus médicos de cabecera de prescribir cierto número de determinaciones, algo que en ningún momento se ha cumplido. Y este último es un tema central porque, como se ha dicho ya en innumerables ocasiones, los bioquímicos bonaerenses recibimos con mucha frecuencia órdenes médicas para que el afiliado del Instituto se realice hasta más de 30 determinaciones. Ningún sistema capitado es viable si no se regula la tasa de uso, y esto, precisamente y entre otras cosas, es lo que está pasando.


Urge entonces establecer por parte del PAMI un “tope", tal como se viene reclamando desde hace no menos de dos años.


Para hablar nuevamente de este problema, hay reuniones programadas con el titular del área de prestaciones del PAMI, Nils Picca.


Otro tema importante es la necesidad de modificar la cuantía porcentual de los términos de la cápita porque se paga un “anticipo” que es del 20% del total y a los cuatro meses el “ajuste” que es del 80% restante. Esto, y tanto más en tiempos de inflación, deteriora la remuneración y hace inviable al sistema.


Se ha solicitado equiparar ambos porcentajes, aunque sea de forma gradual. Ahora, oficiosamente desde el Instituto se ha prometido a la CUBRA que “en junio o julio” podría comenzar a modificarse la composición del “anticipo” y del “ajuste”.


Habrá que esperar la resolución que se tome porque la remuneración profesional, con el actual sistema, se deteriora mes tras mes.


Con respecto a los débitos que realiza el Instituto sin documentación respaldatoria y que en no pocas Unidades de Gestión Local alcanzan proporciones preocupantes, tampoco se ha avanzado.


La supuesta apertura de un canal de comunicación distinto con el PAMI para considerar estos temas desde un punto estrictamente técnico, no han arrojado resultados y los débitos se siguen llevando a cabo.


Sin perjuicio de persistir en cada uno de los distintos reclamos, se debe reconocer que el PAMI viene pagando puntualmente una cápita mensualmente.


Quejas por obras sociales


La Secretaría de Salud de la Defensoría del Pueblo de la Provincia de Buenos Aires hizo público un informe según el cual el mayor porcentaje de quejas recibidas en territorio bonaerense son contra obras sociales estatales y sindicales y empresas de medicina prepaga.


La Adjuntía en Derechos Humanos y Salud de ese organismo puntualizó que no menos del 40% de las quejas recibidas guardan estricta relación con el sector salud.


Se señaló que sobre 920 reclamos recibidos en la Defensoría del Pueblo contra obras sociales y prepagas, el 80% tuvo una resolución positiva.


En orden al estudio estadístico realizado sobre quejas en el sector sanitario, luego de mutuales y prepagas se ubica, con el 30% de los reclamos, el programa federal Incluir Salud.


También hay quejas de la población bonaerense contra los hospitales públicos bonaerenses (8%), el ministerio de Desarrollo Social de la Nación (7%) y el PAMI (5%).



SUBIR