PAMI SIGUE SIN RESPONDER UN VIEJO RECLAMO DE FABA

Pese a los insistentes reclamos de la Federación Bioquímica, el PAMI no responde nuestra necesidad urgente de que los dos conceptos que conforman la cápita, “anticipo” y “ajuste” tengan valores equivalentes el uno con el otro, es decir, que ambos sean del cincuenta por ciento del monto capitario. Actualmente y como se sabe, el “anticipo” equivale al veinte por ciento del valor total de la cápita, mientras que el resto, el ochenta por ciento, corresponde al ajuste. El primero se cobra a mes vencido y el segundo a los 120 días. En otras palabras, la mayor parte del valor de una prestación es abonado por el PAMI con un retraso de cuatro meses. Esto es inadmisible y, en tiempos de alta inflación como los actuales, devastador.

No son pocas, como ya se ha dicho en forma reiterada desde estas mismas páginas, las determinaciones de laboratorio que terminan siendo deficitarias para el bioquímico.


Esto se da más que nada en las determinaciones de alta complejidad en las que se emplean insumos importados, los que han aumentado sus precios en dólares, más allá de la devaluación de la moneda argentina. Entonces, una de estas prestaciones, cuando el PAMI las paga, terminan representando para el profesional del laboratorio un “ingreso” menor al costo que se tuvo que afrontar para efectuar el análisis en cuestión.


En otras palabras, en estos casos que, se insiste, no son pocos, los bioquímicos financiamos al PAMI y a los descalabros de la inflación y la devaluación, algo que hacía mucho que no se daba. Pero no por desoído vamos a dejar de insistir en nuestro ya viejo reclamo, porque al fin y al cabo y sin desmedro del grave perjuicio que se ocasiona al profesional del laboratorio, constituye una situación de extrema injusticia.


Las OME


La Federación Bioquímica, actuando en el seno de la CUBRA y junto a ésta, ha solicitado al PAMI una urgente reunión para tratar el aludido reclamo y la cada vez más gravosa cuestión de las Órdenes Médicas Electrónicas (OME).


Seguramente la entrevista se producirá, en fecha todavía no determinada, con el flamante titular de la Gerencia de Prestaciones Médicas del Instituto, Nils Picca, quien acaba de dejar de ocupar un cargo similar en el IOMA y a quien ya conocemos y quien, a su vez, está completamente al corriente de la angustiante situación económica por la que vienen atravesando numerosos laboratorios de análisis clínicos del territorio bonaerense. En ese encuentro, un tema central será el reclamo de que las Órdenes Médicas Electrónicas definitivamente pasen a ser completamente obligatorias.


También se reclamará que se cumpla con la propia disposición del Instituto que determina que las órdenes para prácticas de alta complejidad sean extendidas únicamente por médicos especialistas.


Cuando el sistema de las OME entró en vigencia, el PAMI anunció que se crearían padrones de médicos especialistas para que prescribieran las determinaciones de laboratorio de alta complejidad.


Esto nunca ocurrió como tampoco pasó con la obligatoriedad de las OME, ya que es moneda común, al menos en nuestra provincia, que en nuestros laboratorios se presenten afiliados del PAMI con órdenes médicas hechas a mano o en los viejos formularios.


Topes


Otro de los reclamos que los bioquímicos llevaremos a la mesa de discusión con el PAMI será el de la necesidad de que el Instituto, finalmente fije topes de prestaciones de manera obligatoria.


Como se sabe, desde el año pasado, el PAMI cursó a los médicos de cabecera que trabajan para el Instituto, una “sugerencia” de no prescribir más de ocho determinaciones de laboratorio por bimestre.


Hay que recordar que en forma previa, a los bioquímicos se nos había hablado acerca de la fijación de topes obligatorios. La “sugerencia” de no más de ocho prácticas por bimestre nunca se ha cumplido. Lo vemos a diario, toda vez que llegan a nuestros laboratorios afiliados del Instituto con órdenes de veinte determinaciones o más y en no pocos casos, extendidas en forma manual.


De esa forma, la tasa de uso se desvirtúa y se atenta gravemente contra la retribución que el profesional del laboratorio debe percibir por el servicio de alta calidad que se brinda en todo el territorio de la provincia de Buenos Aires.


SUBIR