DURAS TRATATIVAS CON EMPRESAS PREPAGAS

De no mediar acuerdos, la Federación Bioquímica podría disponer trasladar incrementos a los afiliados de las compañías del sector


La Federación Bioquímica viene sosteniendo una dura puja con las empresas de medicina prepaga, la mayor parte de las cuales se han puesto de acuerdo para no trasladar a sus prestadores, absolutamente ninguna mejora arancelaria luego de que el gobierno nacional las autorizara a cobrar un incremento del seis por ciento en el valor de las cuotas que abonan sus respectivos afiliados.

Las empresas del sector, como es de dominio público, han incrementado el valor de las cuotas durante 2017 en cinco oportunidades, totalizando un aumento global del 31 por ciento, guarismo que supera holgadamente los índices inflacionarios calculados tanto por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censo como por las consultoras privadas.


Toda vez que las empresas prepagas aumentan las cuotas de sus afiliados, se entablan entre ellas y las entidades representativas de los prestadores, negociaciones siempre trabadas y complicadas, marco en el que las compañías retacean las mejoras arancelarias para los efectores, tratando, con diferentes e infundadas excusas, de negociar incrementos de porcentajes inferiores a los de las subas autorizas a aplicar.


Pero en esta ocasión, las posiciones son completamente distintas, porque las empresas, extrañamente al unísono, se muestran no solamente esquivas al diálogo con las entidades de prestadores, sino que además, se niegan a otorgar aumento alguno.


En virtud de ello y pese a la disposición al diálogo siempre manifestada a través del tiempo por la Federación Bioquímica, se procedió a enviar notas a cada una de las empresas de medicina prepaga que, de no mediar acuerdos, los bioquímicos bonaerenses nos veríamos obligados a trasladar a sus afiliados, en el laboratorio, el incremento que las compañías niegan.


La posición de FABA, además de ser justa, se justifica además, en la depreciación de la moneda argentina sufrida a fin de año, lo que automáticamente eleva el costo de los insumos importados, y también de los nacionales, cuyos valores fluctúan, siempre a la suba, con la cotización del dólar.


Es de esperar que las prepagas médicas reflexionen sobre este delicado tema porque hay límites que no se pueden traspasar y los bioquímicos no podemos financiar el sistema a expensas del tenor de nuestra retribución profesional.


Otro aumento en febrero


Además, en febrero próximo habrá otro aumento de las prepagas, esta vez del 4 por ciento, según lo autorizó el gobierno nacional mediante la Resolución 2479-E/2017, publicada el viernes 29 de diciembre en el Boletín Oficial. La Superintendencia de Servicios de Salud evaluó la caracterización del sector de las Empresas de Medicina Prepaga, y revisó el incremento de costos del sector, pese a los reclamos de todos los prestadores y del volumen global de los incrementos autorizados para 2017.“Surge que resulta razonable autorizar un aumento general, complementario y acumulativo, de aquel que fuera aprobado el 27 de octubre de 2017 mediante la Resolución 2017-1975-APN-MS, de 4% a partir del 1º de febrero de 2018”, se puntualizó en la Resolución 2479.


PAMI: continúa todo igual


El Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados prosigue sin dar respuesta a dos reclamos que desde hace meses viene realizando la Federación Bioquímica a raíz de sendas situaciones que impactan directamente en la retribución de los profesionales del laboratorio.No obstante, el Instituto prosigue pagando mensualmente en tiempo y forma, según convenio.


Uno de los reclamos que FABA viene formulando al Instituto, tal como ya se publicara desde estas mismas páginas, es el del establecimiento de un tope de determinaciones por cada orden médica. Se debe reiterar que se prosiguen recibiendo órdenes médicas con hasta más de veinte determinaciones distintas, algo que en un sistema capitado deteriora sobremanera la retribución final que percibe el profesional. Desde la Federación Bioquímica se ha planteado la urgencia de la necesidad de establecer un tope, que podría ser de entre 8 y 12 determinaciones por orden médica; pero más más allá del número, se debe limitar razonablemente la tasa de uso para adecuarla a los valores capitarios pactados, porque el sistema no tiene sustentabilidad en el corto plazo. Extraoficialmente y hacia fin de año circularon versiones en medios vinculados al PAMI, que en marzo o abril el Instituto podría llegar a establecer el cupo solicitado, aunque no se habló de número de determinaciones por cada orden médica. Pero en los hechos, el problema prosigue inalterable. El otro reclamo urgente que la Federación Bioquímica viene realizando al PAMI es el de confeccionar un padrón de especialistas a los efectos de que, tal como se ha estipulado en el nuevo sistema contractual, sean exclusivamente ellos los autorizados a prescribir, con boleta electrónica, las determinaciones de laboratorio de alta complejidad.


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