Cecilia nació en La Plata y a los 14 años se mudó junto a su familia a San Nicolás. Un día, a poco tiempo de terminar el secundario, Cecilia fue a un laboratorio a realizarse un análisis sin saber que se encontraría con su futura profesión.


Por mucho tiempo, el laboratorio fue su única vocación, pero en el 2015 se gestó en su vida un nuevo hobby: el triatlón. Nadar, pedalear y correr son los tres momentos de esta pasión que lleva a Cecilia tener una rutina acelerada, organizando sus tiempos para abocar su gran fuente de energía en entrenar todos los días. Todos sus esfuerzos la llevaron y siguen llevando a lograr todos los objetivos que se propone, desde nadar kilómetros en aguas abiertas y luego subirse a la bicicleta con bajas temperaturas, hasta competir a nivel mundial junto a 2.500 atletas.


¿Cómo fue que elegiste estudiar bioquímica?


Fue medio raro que yo, siendo bachiller pedagógica, decidiera estudiar química. En la escuela no había tenido mucha química, pero el último año de secundario fui a un laboratorio a realizarme unos análisis y me encantó ver la profesión bioquímica en acción. Me dieron ganas de tener mi laboratorio propio, poder trabajar de eso.


¿Cómo te involucraste en el triatlón?


Desde los 9 años jugué al hockey hasta los 25, que terminé la facultad en Rosario y empecé a salir a correr. En el 2015 me puse a entrenar con un grupo de entrenamiento de running, donde la mayoría también hacía triatlón. Entonces, me pongo a correr, me pongo a pedalear y cuando me dicen de hacer triatlón digo que no. Yo en mi vida había nadado, sabía flotar pero nunca había tomado una clase de natación. “No, yo no voy a hacer triatlón porque yo nunca nadé”. Que no, que sí, que no, que sí, me tiré a la pileta y en el 2017 corrí mi primer triatlón.


¿Qué es un triatlón?


Es un tipo de carrera multideportiva que consiste en nadar, andar en bicicleta y correr largas distancias. Los competidores comienzan nadando en aguas abiertas o en una piscina, luego tienen unos minutos para quitarse los trajes de neopreno y gorros de natación, ponerse zapatillas de ciclismo y subirse a sus bicicletas para continuar con un recorrido todoterreno o en las calles de la ciudad. Y por último, los ciclistas hacen el cambio de zapatillas para correr y cruzar la línea de meta.


¿Cómo es tu rutina de entrenamiento?


Entreno todos los días. Tengo un entrenador de Buenos Aires que hace entrenamientos a distancia. Los lunes, miércoles y viernes nado. Después martes, jueves y sábado ando en bici. Miércoles, viernes y domingo corro. Hay días que tengo dos disciplinas, hay días que no, pero todos los días tengo uno.


  • Cecilia en Mar del Plata, festejando su clasificación para el mundial 2023 Finlandia.

¿Cómo lográs armonizar el laboratorio con tu entrenamiento?


Por la mañana, llevo a mis hijos a la escuela a las 7hs y luego voy al laboratorio. Estoy allí hasta la 13hs. Como la mayor parte del trabajo se puede hacer por la mañana, por la tarde no suelo volver. En el horario de la siesta entreno, ya sea nadando o en bicicleta. Por la tarde, me encargo de los horarios de mis hijos llevándolos a sus actividades deportivas, y por la noche, si tengo que correr, lo hago. Tengo la facilidad de que el laboratorio está a dos cuadras de mi casa, así que si hay alguna urgencia, puedo estar allí rápidamente.


¿Alguna vez tuviste que dejar de entrenar?


Sí, me ha pasado de dejar de entrenar por el trabajo, especialmente en la época del COVID. La prioridad es el trabajo, así que trato de compatibilizar todo lo demás. Cuando mis hijos están de vacaciones, estoy un poco más tranquila. Los chicos están más grandes y no hace falta estarles tan encima, así que ahora puedo entrenar más intenso. Mi esposo me ayuda mucho. Por ahí algún día se me desordena todo y me dice: "Andá a correr que yo me encargo".


¿Cuál fue tu primer logro dentro del triatlón?


En el triatlón hay diferentes distancias. Lo normal es arrancar con distancias más cortas. En la primera carrera que fui a correr eran 750 metros en el agua, en el río Victoria. Estaba muy picado, había olas muy grandes y el clima estaba horrible. No pude salir del agua y terminar la carrera.


El chico que me entrenaba estaba preocupado, pensó que nunca más me tiraría al río. Pero al contrario, eso me motivó a seguir. Me propuse el objetivo de poder salir del agua, aunque fuera difícil. Finalmente, logré salir del agua y terminar la carrera. Ese fue mi primer logro. A partir de ese momento, mi pensamiento siempre fue y será "del agua hay que salir, la carrera arranca después".


¿Ese logro es el que más te acordás porque fue el que más te costó?


Si lo pienso, físicamente no fue el que más me costó, pero mentalmente fue un desbloqueo. A partir de ahí, empecé a aumentar la distancia. Mi objetivo era llegar a la distancia olímpica, que son 1500 metros en el agua, 40 kilómetros en bicicleta y 10 kilómetros corriendo. Lo logré y luego me propuse hacer un medio Ironman, que son 190 kilómetros en bicicleta y 21 kilómetros corriendo. Ese fue mi siguiente objetivo.


La etiqueta Ironman significa "hombre de hierro” y es una serie de carreras organizadas por la Corporación Mundial de Triatlón (WTC). Lo que diferencia al triatlón Ironman de cualquier otro triatlón son las distancias que deben de recorrer los triatletas en cada uno de los tres deportes.


¿Cómo fue tu primera clasificación para el Campeonato Mundial de Triatlón?


Una vez que corrí un par de medios Ironman (nadar 1,9K, pedalear 90K y correr los 21K de una media maratón), me enteré que el circuito de Ironman ofrece la posibilidad de clasificar al mundial. Este se realiza una vez al año en algún lugar del mundo. Una vez que ya había corrido un par de medio Ironman, dije que quería buscar la plaza para el mundial. Para lograrlo, hay que cumplir con un tiempo determinado en las carreras del circuito.


En el 2020, se corrió el medio Ironman de Bariloche. Logré el tiempo necesario para clasificar al mundial y así cumplí uno de mis sueños.


Aunque el mundial del 2020 se suspendió y lo pasaron para el 2021, 15 días antes me cancelaron mi vuelo y no pude ir. Pero como te conservan la plaza pude competir en el 2022.


¿Cómo fue esa primera experiencia?


La experiencia es divina. Esas son carreras que van a nivel mundial, éramos 2500 mujeres triatletas, una carrera diferente, hermosa.


¿Cuál es tu próximo objetivo ahora?


Los triatletas siempre buscan superar sus tiempos. Bajar las 5 horas en un medio Ironman es un desafío para las mujeres, pero es posible. Yo tengo mi mejor marca en 5 horas 5 minutos. Mi primer medio Ironman lo hice en 6 horas, pero fui mejorando. Bajarle un minuto es mucho.


¿Tenés sponsors?


No, todo a pulmón, todo a costa del laboratorio. Por eso es que la prioridad es el laburo. Tengo la posibilidad de viajar para una carrera porque me puedo ir del laboratorio dejando todo ordenado y tengo una bioquímica que me cubre.


¿Cuál es tu próxima carrera?


El 9 de enero me voy a correr a Chile un medio Ironman en Pucón. El triatlón también te da la posibilidad de ir haciendo un poco de turismo.


¿Qué consejo le darías a un colega bioquímico que quiere compatibilizar su hobby con la profesión?


El consejo es que organizándose y con ganas todo se puede. También hay que estar dispuesta a sacrificar algunas cosas y hacerse la idea de que en realidad no es tanto el tiempo que se necesita. A mí me hablan de una serie de Netflix y no tengo ni idea. Mucho depende de las ganas y es importante ponerse objetivos. Anotarme en carreras me motiva un montón. Ayer estaba diluviando y yo estaba esperando el momento de que parara para poder salir a andar en bicicleta, porque ahora el 9 de enero tengo la carrera en Chile, si no en otro momento me hubiese acostado a dormir la siesta.


Yo lo hago con gusto. Lo quiero hacer porque es lo que después me genera placer y cuando no lo hago lo extraño.




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