Investigadores españoles

Descubren un nuevo biomarcador de riesgo cardiovascular


Se trata de la proteína LRP1, un receptor involucrado en el proceso de aterosclerosis, que predice con una antelación de hasta 10 años el riesgo de desarrollar enfermedad cardiovascular en personas que no presentan ningún síntoma


Por Ana M. Pertierra


El estudio, publicado recientemente en la revista Atherosclerosis (DOI: 10.1016/j.atherosclerosis.2019.06.904), es el trabajo liderado por Vicenta Llorente Cortés y David de Gonzalo del Instituto d’Investigacions Biomediques de Sant Pau (IIB-Sant Pau) y del IIBB-CSIC, y Roberto Elosua y Jaume Marrugat de l’Institut Hospital del Mar d’Investigacions Mèdiques (IMIM) ambos de Barcelona, España. Este nuevo biomarcador en sangre (sLRP1) podría predecir el riesgo cardiovascular a 10 años. El hallazgo ha sido el resultado de un trabajo colaborativo entre grupos de ciencia básica y epidemiología realizado en el marco del estudio REGICOR (Registre Gironí del Cor) que está siguiendo desde hace más de 15 años a más de 11.000 personas de la provincia de Girona.


Las enfermedades cardiovasculares continúan siendo la principal causa de muerte en países de occidente. Además, se estima que cada año unas 125.000 personas presentan un infarto agudo de miocardio. Por este motivo, los investigadores están trabajando para identificar algunos parámetros de la sangre (biomarcadores) que permitan identificar a las personas con mayor riesgo de presentar estas enfermedades.


  • Dra. Vicenta Llorente Cortés, bioquímica, jefa del grupo Lipids and Cardiovascular Pathology (LpipidCardio) del Instituto d’Investigacions Biomediques de Sant Pau (IIB-Sant Pau) de Barcelona.

El sLRP1, por sus siglas del inglés soluble Low-density lipoprotein Receptor-related Protein 1, es un biomarcador que juega un importante papel en el inicio y en la progresión de la aterosclerosis, que es el mecanismo que explica las enfermedades más graves del corazón. Estudios previos del grupo de investigación en Lípidos y Patología Cardiovascular del IIB-Sant Pau ya habían indicado que el sLRP1 se asociaba con una aceleración del proceso de la aterosclerosis, con un mayor acúmulo de colesterol e inflamación en la pared de las arterias, pero ésta es la primera evidencia que indica que también predice la aparición de acontecimientos clínicos como el infarto de miocardio.


Para los científicos españoles, “por cada incremento en una unidad del sLRP1 el riesgo de presentar una enfermedad del corazón aumenta un 40%, independientemente de los otros factores de riesgo como el colesterol, el tabaco, la hipertensión arterial y la diabetes.


FABA-INFORMA se comunicó con la Dra. Vicenta Llorente Cortés, bioquímica con más de veinte años de experiencia en Investigación Cardiovascular, jefa del grupo Lipids and Cardiovascular Pathology (LpipidCardio), que ha identificado receptores clave involucardos en la transferencia masiva y desregulada de colesterol desde las lipoproteínas modificadas a la pared vascular y el miocardio y autora de este trabajo.


¿Qué rol cumple la proteína sLRP1 en la patogénesis de la ateroesclerosis?

La aterosclerosis coronaria, la forma más común de enfermedad cardiovascular, consiste en la formación de una placa dura o placa de ateroma que, conforme progresa, acaba obstruyendo las arterias coronarias que irrigan el corazón. Conforme la placa ateromatosa evoluciona, tiene mayor tendencia a romperse, promoviendo la formación de un trombo que tapona los vasos y da lugar al infarto agudo de miocardio y la angina de pecho. Nuestro grupo ha demostrado que la proteína ó receptor LRP1, altamente expresado por las células musculares lisas de la pared vascular, es uno de los agentes protagonistas que favorecen la rotura de la placa aterosclerótica y el infarto agudo de miocardio. Los altos niveles de la proteína LRP1 en las arterias coronarias humanas actúan como receptores basurero que retienen y atrapan colesterol en los vasos, incluso en presencia de bajos niveles de colesterol en la sangre, contribuyendo al crecimiento y ruptura de la placa aterosclerótica y a la obstrucción de los vasos que irrigan el corazón.


¿Cómo y por qué han descubierto que sLRP1 puede considerarse un marcador preciso y anticipado de enfermedad cardiovascular?

Sabemos que esta proteína, el LRP1, está presente desde el inicio de la placa aterosclerótica y es un protagonista muy activo en la aceleración y evolución de la placa hacia fases avanzadas. Esta proteína se secreta a la sangre y, el presente trabajo, nos demuestra que su detección nos permite predecir con antelación el riesgo cardiovascular en personas que no tienen ningún síntoma. ¿Por qué? Porque los niveles de esta proteína en la sangre nos están dando información directa sobre el colesterol atrapado en la placa, que es un determinante más directo que el colesterol en sangre de la progresión de las lesiones ateroscleróticas y de la evolución de la enfermedad. Nuestros datos indican que esta proteína es capaz de dar información sobre presencia de placa aterosclerótica en sus estadios iniciales, permitiendo actuar con antelación y antes de que la placa aterosclerótica se complique.


¿Qué metodología emplearon para su determinación en sangre?

Para la detección y determinación de esta proteína en sangre se ha utilizado un test ELISA.


¿Estos hallazgos abren el camino al desarrollo de kits comerciales para su uso en la práctica clínica?

Pensamos que sí, por supuesto se requiere la adaptación del test para su utilización en la práctica clínica, lo que requeriría la implicación de empresas especializadas en el desarrollo de tests para diagnóstico clínico.


¿Hasta ahora cuáles son los marcadores más usados para determinar riesgo cardiovascular? ¿El dosaje de sLRP1 reemplazaría a los usados actualmente?

La predicción de riesgo cardiovascular se basa en la presencia de factores de riesgo cardiovascular (colesterol, hipertensión, tabaquismo, diabetes, etc). La determinación de los niveles de sLRP1 facilitaría información adicional muy valiosa ya que el incremento de riesgo por el aumento de la concentración del biomarcador es elevado e independiente de los otros factores de riesgo cardiovascular. A destacar la gran antelación con que este biomarcador puede detectar el riesgo de infarto, de hasta 10 años.


¿Cuánto tiempo de investigación les llevó arribar a los resultados tan prometedores de este estudio que acaban de publicar en Atherosclerosis?

El presente trabajo deriva de otros muchos trabajos publicados por nuestro grupo durante mas de diez años en relación a la relevancia del receptor LRP1 en aterosclerosis y en la evolución de la placa hacia placa inestable. Por otro lado, el grupo del IMIM (Dr. Marrugat y Dr. Elosua) llevan configurando, caracterizando y siguiendo la cohorte poblacional que ha permitido este estudio más de quince años. Este estudio es la consecuencia de un trabajo cooperativo entre nuestro grupo básico-traslacional y un grupo de epidemiología.


¿Qué repercusión ha tenido entre la comunidad científica este nuevo aporte de conocimiento sobre esta afección tan preocupante a nivel global?

El trabajo ha despertado un gran interés entre la comunidad científica y en toda la sociedad en general. Esperamos que ello repercuta en medios materiales y humanos que faciliten el desarrollo de esta línea de investigación.




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