• Estructura SARS CoV2

Científicos argentinos tras las pruebas serológicas para COVID-19


Un equipo de bioquímicos del Instituto Leloir purificaron proteínas del coronavirus y ponen a punto un ensayo de metodología ELISA para la detección de anticuerpos


Por Ana M. Pertierra


Científicos de distintas instituciones, universidades y áreas de investigación forman parte de la Unidad Coronavirus COVID-19, que impulsa el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (MINCyT) junto con el Conicet y la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación. Parte de este grupo se encuentra trabajando en el desarrollo de unos tests complementarios que pueden determinar la presencia de anticuerpos contra el COVID-19 en el cuerpo de las personas. Esta herramienta, si bien no es para uso diagnóstico, puede ser de gran ayuda para tener un panorama más preciso del modo de circulación del patógeno en determinados territorios y de la cantidad de personas que, tal vez, hayan cursado la enfermedad en forma asintomática o en una versión leve, sin tener conocimiento de que estaban infectadas.


  • Julio Caramelo, Doctor en Bioquímica, jefe del Laboratorio de Biología Estructural y Celular en el Instituto Leloir

FABA-INFORMA se comunicó con Julio Caramelo, Doctor en Bioquímica, investigador del Conicet, profesor en el Departamento de Química Biológica de la UBA y jefe del Laboratorio de Biología Estructural y Celular en el Instituto Leloir quien junto a la Dra. Andrea Gamarnik, directora del laboratorio de Virología Molecular de la Fundación Instituto Leloir lideran los grupos de trabajo que han logrado en tiempo récord producir y purificar proteínas del nuevo coronavirus y desarrollar en base a ellas los test serológicos en Argentina.


El grupo de trabajo del Dr. Caramelo estuvo encargado de la purificación y caracterización de las proteínas del virus que se usan en los ensayos, mientras el equipo que dirige la Dra. Gamarnik desarrolla la puesta a punto de la técnica de ELISA para lograr la mayor especificidad y sensibilidad.


El equipo de la FIL que usted lidera logró en tiempo récord producir y purificar la proteína llamada Spike (S) del coronavirus SARS CoV2 que será empleada para producir test serológicos de diagnóstico en Argentina. ¿Por qué eligieron la proteína Spike del virus y qué metodología emplearon para su producción y purificación?


Se escogió producir y purificar la proteína Spike porque se sabía de la epidemia de SARS-CoV-1 que esta proteína genera una fuerte respuesta inmune. Esto rápidamente se verificó también para el nuevo virus SARS-CoV-2. Ambas proteínas son muy parecidas. Alternativamente se podría usar la proteína de nucleocápside, y hasta una combinación de ambas. De hecho estamos poniendo a punto también la expresión de esta otra proteína N.


¿Manipularon material del virus?


En nuestro trabajo nunca manipulamos el virus activo. Lo que usamos para obtener las proteínas son genes clonados en vectores de expresión, en células humanas para el caso de spike y en bacterias para nucleocápside.


¿Cuáles son los siguientes pasos para el desarrollo del kit diagnóstico y cuándo estaría disponible?


La versión beta del kit usando spike ya está terminada. Actualmente se está probando su funcionamiento en varios centros de salud para ver cuán robusto es en el uso diario de la clínica. En paralelo se está haciendo el scale up de la producción para generar decenas de miles de diagnósticos. Estimo que comenzarán a estar disponibles en unas pocas semanas.


¿Qué tipo de anticuerpos determinaría este test serológico y a partir de que estadío de la infección el paciente genera dichos anticuerpos? ¿Qué sensibilidad y especificidad tienen estos test?


Se puede determinar tanto IgM como IgG. La respuesta con IgM empieza a verse a partir del día 7-8 post-infección, y la de IgG unos días después. Los test tienen una sensibilidad del orden del 75 % y no dan falsos positivos, o sea que en principio serían 100% específicos. De todas formas los parámetros definitivos de desempeño se van a saber mejor luego de analizar cientos de muestras.


Se sostiene que estos test de tecnología ELISA tienen la ventaja de ser rápidos, sensibles y de bajo costo con respecto a los de Biología molecular PCR-RT ¿Podrían aplicarse más masivamente? ¿A qué tipo de población?


El test de ELISA o los tests rápidos de anticuerpos no reemplazan el diagnóstico por PCR. Son más bien complementarios. El test por PCR es altamente sensible y específico, siendo aplicable desde los primeros días post-infección. Es por eso que el diagnóstico primario se hace por ese método. Los ensayos de anticuerpos se aplican desfasados en el tiempo. El costo claramente es menor, y por ende su uso en mayor escala es menos costoso. Tienen varias aplicaciones, desde saber la epidemiología de la infección, determinar la carga de anticuerpos en suero de pacientes convalecientes, o determinar si alguien estuvo infectado a las semanas de haberse contagiado, momento en el cual el test de PCR ya no detecta nada porque no quedan virus o porque su título es extremadamente bajo.


¿Qué tipo de empresas argentinas podrían escalar a nivel comercial el desarrollo que ustedes están llevando a cabo y a qué instituciones de salud abastecerían?


Hay varias empresas locales que fabrican kits de diagnóstico por ELISA. Es una tecnología muy robusta, que se conoce bien. En principio, los usos y alcances de los kits serán definidos por el ministerio de salud.



Otros desarrollos de test rápidos


Un equipo de investigadores del CONICET en el ICT Milstein y de la Fundación Pablo Cassará se encuentran desarrollando un kit de detección rápida del genoma viral de SARS-COV-2 a partir de hisopados bucales que consiste en amplificar una zona específica del genoma viral, mediante una técnica conocida como “amplificación isotérmica mediada por bucle” o LAMP, por sus siglas en inglés.


El desarrollo, que todavía debe atravesar pasos adicionales para ser validado, tiene como objetivo efectuar diagnósticos rápidos y asequibles, aseguraron los científicos.



Los primeros ensayos con muestras de pacientes fueron realizados por los investigadores, quienes continúan con pruebas de sensibilidad y especificidad para que el kit pueda entrar en una fase de “prueba de desempeño” en el Instituto Malbrán y, si los ensayos son exitosos, conduzcan a su posterior registro en el ANMAT.


El Dr Adrian Vojnov, investigador del Consejo y Director del Instituto ICT Milstein, afirmó: “Para lograr este kit, hemos conformado un equipo de investigadores que posee la capacidad de poder dar respuestas puntuales a problemas concretos como la pandemia que estamos viviendo”.

Adaptación de un test para dengue


“Lo que hicimos fue adaptar un test desarrollado para dengue a la detección del COVID-19 en un tiempo récord”, indicó Santiago Werbajh, de la Fundación Pablo Cassará.


La tecnología utilizada pretende ser utilizada a partir de hisopados bucales, mediante una extracción del ARN muy simplificada “que permitiría obtener un kit de uso ambulatorio que acorte significativamente los tiempos de diagnóstico”, indicó Luciana Larocca, investigadora del CONICET en el ICT Milstein.


“Teníamos mucha confianza en nuestro desarrollo. Las primeras pruebas de sensibilidad indican que el virus se encuentra en un alto título, lo que permitiría obtener un kit muy robusto en cuanto al desempeño”, afirmó Vojnov, también jefe del Laboratorio de Fitopatología Molecular del ICT Milstein.


  • Dres. Adrian Vojnov y Luciana Larocca, investigadores del CONICET en el ICT Milstein

Del proyecto también participan Carolina Carrillo y Fabiana Stolowicz, investigadoras del CONICET en el ICT Milstein.


Los científicos realizan esta línea de trabajo en el marco de la Unidad Coronavirus Covid-19 impulsada por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (MINCyT) junto con el CONICET y la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación para enfrentar la pandemia. El equipo es uno de los grupos que se encuentra desarrollando kits de detección rápida, que, junto con otros métodos, pretenden realizar un aporte desde el sistema científico que sume herramientas para contribuir en la lucha contra la pandemia.


El grupo tiene experiencia en el desarrollo de test de diagnóstico que cuentan con el apoyo de la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación del MINCyT, el CONICET y de la Fundación Pablo Cassará. Y ha elaborado varios kits de detección rápida con distintos niveles de desarrollo: uno para el parásito del Chagas registrado en el ANMAT y que recibió en 2013 el GRAN PREMIO INNOVAR del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva; otros para la detección de los 4 serotipos de Dengue, Zika y Chikungunya, y para el sector agro uno que identifica Candidatus Liberibacter spp, agente causal de la enfermedad de Huanglongbing (HLB) en cítricos.



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