Psitacosis: una zoonosis que no solo transmiten los loros


También se han descripto infecciones trasmitidas por palomas, patos, gansos y hasta gallinas


La psitacosis es una zoonosis causada por Chlamydia psittaci (previamente llamada Chlamydophila psittaci), una bacteria intracelular obligada (1). Las infecciones humanas son de severidad variable: van desde enfermedades febriles similares a la influenza hasta infecciones graves como neumonía y menos frecuentemente endocarditis, miocarditis y meningitis. Lo más común es el compromiso pulmonar asociado a exposición reciente a aves, que no siempre puede ser constatada y que con frecuencia es un tema omitido en la anamnesis. El nombre “psitacosis” proviene del latín, “psittacus”, que significa “loro”. Precisamente los loros, junto a aves parecidas, como cotorras, papagayos, cacatúas, etc., pertenecen a la familia Psittacidae. Es así que, como en 1882 ocurrió la primera descripción de un brote de esta enfermedad en París, producido por papagayos importados de la Argentina, a esta infección se la designó como psitacosis.


C. psittaci se clasifica en genotipos (A, B, C, D, E, F, E/B, M56, WC, y los recientemente descriptos 1V, 6N, Mat116, R54, YP84 y CPX0308). Estos genotipos se identifican por secuenciación de los dominios variables III y IV del gen que codifica la proteína de membrana externa Omp A (2).


Los genotipos de la A hasta la F y el E/B están asociados con pájaros, mientras que los genotipos WC y M56 se han encontrado en ganado bovino y roedores pequeños, respectivamente (2). Las clamidias de genotipo A están asociadas a las aves psitaciformes, pero el B y el E a palomas, el C a patos, palomas y gansos, el D a pavos y palomas, el F a pavos además de a psitácidos y el E/B a patos, pavos y palomas (2)(3). En Bélgica se describió la transmisión de C. psittaci genotipo D de palomas a seres humanos (3) y en una granja de Francia se verificó el intercambio de clamidias de genotipo E/B entre patos y gallinas, que finalmente derivó en un brote de psitacosis humana que afectó a 15 mujeres involucradas en la cría de gallinas (4).


No siempre se puede constatar el nexo epidemiológico. Es más, hubo casos donde el índice de sospecha era extremadamente bajo (5).


Estudios de laboratorio


En la Argentina, la psitacosis es una enfermedad de denuncia obligatoria y su incidencia está subvalorada debido a la falta de sospecha en los casos leves y a la subnotificación de los más graves. No obstante, se trata de una enfermedad estudiada por biología molecular, serología y cultivo en el Laboratorio Nacional de de Referencia (Servicio Bacteriología Clínica del INEI-ANLIS “Dr. Carlos G. Malbrán”). El cultivo es especialmente dificultoso ya que no solo require de líneas celulares para su replicación sino que éste debe realizarse en condiciones de bioseguridad de tipo 3 (UOCCB-ANLIS “Dr Carlos G, Malbrán”).


La mayoría de los casos son producidos por clamidias pertenecientes al genotipo A y son transmitidos por aves psitácidas, pero en un trabajo publicado en 2017, se describieron casos de la Provincia de Buenos Aires asociados a gallinas (neumonía en una mujer de 62 años de San Miguel) y palomas (conjuntivitis en otra mujer de 26 años de Trenque Lauquen) (6).


El aislamiento, la identificación a nivel de especie y la genotipificación de las clamidias de casos humanos y de las provenientes de aves relacionadas, no solo permitirán determinar los serotipos de C. psittaci involucrados, sino que podrán también facilitar la descripción de otras especies de Chlamydia como agentes causantes de infecciones similares a la psitacosis.


El Laboratorio Nacional de Referencia junto con la Cátedra de Patología de Aves y Pilíferos de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Nacional de La Plata y el Departamento de Diagnóstico y Producción de Biológicos del Instituto de Zoonosis “Luis Pasteur” de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, están caracterizando especies de clamidias provenientes de portación o de aves enfermas tanto silvestres como domésticas.


1: Stephens RS, Myers G, Eppinger M, Bavoil PM. Divergence without difference: phylogenetics and taxonomy of Chlamydia resolved. FEMS Immunol Med Microbiol 2009; 55:115-9.


2: Geens T, Desplanques A, Van Loock M, Bonner BM, Kaleta EF, Magnino S. Sequencing of Chlamydia psittaci ompA gene reveals a new genotype, E/B, and need for a rapid discriminatory genotyping method. J Clin Microbiol 2005; 43:2456–61.


3: Dickx V, Beeckman DS, Dossche L, Tavernier P, Vanrompay D. Chlamydophila psittaci in homing and feral pigeons and zoonotic transmission. J Med Microbiol 2010;59(Pt 11):1348-53.


4: Laroucau K, Aaziz R, Meurice L, Servas V, Chossat I, Royer H, et al. Outbreak of psittacosis in a group of women exposed to Chlamydia psittaci-infected chickens. Euro Surveill 2015 Jun 18;20(24). pii: 21155.


5: Mair-Jenkins J, Lamming T, Dziadosz A, Flecknoe D, Stubington T, Mentasti M, et al. A psittacosis outbreak among English office workers with little or no contact with birds, August 2015. PLoS Curr 2018 Apr 27;10. pii: recurrents.outbreaks.b646c3bb2b4f0e3397183f31823bbca6.


6: Cadario ME, Frutos MC, Arias MB, Origlia JA, Zelaya V, Madariaga MJ, et al. Epidemiological and molecular characteristics of Chlamydia psittaci from 8 human cases of psittacosis and 4 related birds in Argentina. Rev Argent Microbiol 2017;49:323-7.


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