Estudio del cólera en la Argentina: el valor de los ceparios


La secuenciación de 490 aislamientos de Vibrio cholerae del cepario de 3500 obtenidos de casos clínicos sospechosos de cólera durante el periodo epidémico de 1991- 1998 hecha por investigadores del INEI –ANLIS, es el mayor estudio genómico hasta la fecha que investigó el cólera pandémico en un solo país


La preservación de cepas y de muestras en el tiempo es observada por muchos funcionarios y hasta colegas que se desempeñan en el ámbito de la salud como un divertimento, una excentricidad, una manía acumulativa o, en el mejor de los casos, como un acto intrascendente. Por un lado, las cepas que se utilizan como referencia para las técnicas microbiológicas son absolutamente necesarias para garantizar la calidad de los ensayos. Por otra parte, la preservación de cepas o muestras clínicas en el tiempo pueden servir para la interpretación epidemiológica de ciertos acontecimientos que permiten actuar posteriormente en la prevención de eventos indeseables como puede ser la aparición de brotes epidémicos. Tal es su importancia que en la Asociación Argentina de Microbiología funciona una Subcomisión de Colecciones de Cultivos Microbianos.


Ha habido siete pandemias mundiales de cólera entre 1819 y la actualidad. La segunda pandemia (1829-1850) fue la primera que se registró en América Latina. Entre la década de 1830 y 1895, la región sufrió repetidos brotes de cólera, vinculados a las pandemias mundiales 2, 3, 4 y 5. El cólera epidémico estuvo ausente de América Latina durante 96 años, hasta 1991, en que fue alcanzada por la séptima pandemia (1961-presente). En este caso, el hecho se atribuyó a la introducción simultánea de dos sublinajes distintos de un linaje filogenético de circulación mundial de Vibrio cholerae serogrupo O1 biotipo El Tor (Tabla 1), denominado 7PET. Uno de estos sublinajes proveniente del Perú era sensible a los antibióticos [7PET (LAT-1)], mientras que el otro, introducido en México, por el contrario, era resistente a los antimicrobianos [7PET (LAT-2)]. La epidemia de cólera haitiana, más reciente (2010 a la fecha), se debió a un tercer sublinaje introducido de forma independiente [7PET (LAT-3)].


Una infección de notificación obligatoria


En la Argentina se instituyó la notificación obligatoria de casos de cólera en todo el país durante 1991 después del estallido de la epidemia en Perú y se desarrollaron campañas de información pública que resultaron en un aumento concomitante en la tasa de notificación de enfermedades diarreicas. Esto incluyó cambios en el sistema nacional de vigilancia de la diarrea en la Argentina y la creación de la Red Nacional de Diarrea que hoy comprende 75 laboratorios.


Tras el inicio de la epidemia en Perú en enero de 1991, el cólera se propagó en la Argentina, primero en Salta, en febrero de 1992 y luego en otras áreas geográficas. Se notificaron 4281 casos entre 1992 y 1998. Un cepario del INEI-ANLIS “Dr. Carlos G. Malbrán” alberga a más de 3500 aislados de V. cholerae correctamente caracterizados.


Se secuenciaron 490 aislamientos de V. cholerae de la colección del INEI. La colección está compuesta por todos los aislados de V. cholerae obtenidos de casos clínicos sospechosos de cólera entre 1991 y 1998, lapso que abarca el período epidémico. Después de 1999 se acordó con los laboratorios de la red que una de cada cinco muestras de heces debía analizarse para la investigación de Vibrio spp. y todos los aislados de V. cholerae resultantes debían enviarse al INEI para su caracterización adicional. La colección también incluye Vibrio spp. de varios programas de vigilancia ambiental, principalmente de agua.


Se utilizaron estos 490 aislamientos clínicos y ambientales y sus registros asociados para vincular los informes epidemiológicos de cólera epidémico en la Argentina con datos genómicos. También se incluyeron aislamientos de V. cholerae no O1 de origen clínico y ambiental, para explorar la diversidad subyacente de V. cholerae presente en la Argentina y para comprender cómo se relacionaban estos aislados de V. cholerae con los que causaron la pandemia de la década de 1990 (1).


Un estudio de gran impacto en políticas nacionales de salud


Este es el estudio genómico más grande hasta la fecha que investigó el cólera pandémico en un solo país. Estos datos han tenido un impacto directo en las políticas nacionales de salud en la Argentina al cambiar el sistema de alerta nacional para distinguir entre el linaje 7PET pandémico y V. cholerae local mediante secuenciación del genoma completo. De esta manera puede reconocerse el mayor riesgo que presenta un brote de 7PET en comparación con el de un brote sin 7PET, incluso si es toxigénico o del serogrupo O1. Esto sirve para que los estudios epidemiológicos se centren en los clones 7PET, de alto riesgo, aunque también deba existir un seguimiento eficiente de las posibles amenazas a la salud pública de los clones endémicos que no son 7PET, incluso a través de la vigilancia ambiental.


Este trabajo demostró, además, que los aislados de V. cholerae Ogawa de Argentina obtenidos en 1992 estaban estrechamente relacionados con los aislados de Inaba secuenciados de Perú y que el cambio Inaba/Ogawa observado en Perú y en otras partes de América Latina representó una variación dentro del sublinaje LAT-1, en lugar de una introducción separada de otra cepa. Asimismo, el brote de V. cholerae Inaba ocurrido en la Argentina en 1996 surgió por una mutación del tipo salvaje a un genotipo Inaba y no por introducción de una nueva cepa. Estos datos subrayan que la variación fenotípica de Ogawa/Inaba no es filogenéticamente informativa y puede que no sea apropiada para su uso como marcador epidemiológico como se venía utilizando.


En la Argentina se pudo estudiar la evolución del clon pandémico durante la década de 1990 por la excelente preparación de sus microbiólogos para las epidemias que ha permitido su seguimiento y control. Todo este estudio no hubiera sido posible si no se hubieran conservado las cepas de V. cholerae durante estos casi treinta años para poder ser estudiadas con las nuevas tecnologías.


Desde ABCL debemos destacar el esfuerzo realizado por los investigadores del INEI-ANLIS “Dr. Carlos G. Malbrán” Tomás Poklepovich, Gisella Zolezzi, María Rosa Viñas, Marcela Panagopulo, Miriam Moroni y Josefina Campos y la perseverancia y la visión de María Inés Caffer y Norma Binsztein que han sido y seguirán siendo referentes nacionales en el tema de las bacterias productoras de diarrea en la Argentina.


Referencias bibliográficas


1. Dorman MJ, Domman D, Poklepovich T, Tolley C, Zolezzi G, Kane L, et al. Genomics of the Argentinian cholera epidemic elucidate the contrasting dynamics of epidemic and endemic Vibrio cholerae. Nat Commun 2020; 11: 4918. https://doi.org/10.1038/s41467-020-18647-7.


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