Niveles urinarios de oxalato y enfermedad renal crónica


Un estudio publicado en JAMA encontró una asociación no lineal entre la excreción de oxalato y el progreso de la enfermedad renal crónica – un 32% de riesgo mayor– y todavía con un riesgo 37% mayor de derivar hacia la insuficiencia renal terminal.



Un caso raro de una enfermedad genética (hiperoxaluria primaria) que determina un aumento en la producción hepática de oxalato vuelve a poner de manifiesto la posible relación entre el progreso de la enfermedad renal crónica (ERC) y los niveles urinarios de oxalato (1). En este caso clínico en particular, los cálculos urinarios a los 12 años ya eran un indicio de su predisposición a desarrollar una ERC, la que fue diagnosticada a la edad de 29 años.


Se sabe que el oxalato es un metabolito potencialmente tóxico eliminado principalmente a través de los riñones. Allí puede ser origen de cálculos urinarios y de todas las complicaciones que ellos generan.

Si bien es conocida la nefropatía por oxalato en estas enfermedades genéticas, la pregunta es si los niveles de oxalato contribuyen al progreso negativo de la ERC.


Un estudio


En 2019 se publicó un estudio en JAMA de 5 años que incluyó 3123 pacientes con ERC en estadios 2 a 4. Se les determinó la excreción de oxalato en 24 horas por el método enzimático y se encontró una asociación no lineal entre la excreción de oxalato y el progreso de la ERC (32% de riesgo mayor) y todavía con un riesgo 37% mayor de derivar hacia la insuficiencia renal terminal (2).


Dado que la hiperproducción de oxalato en pacientes con enfermedades genéticas raras, la hiperoxaluria entérica y la ingestión de etilenglicol son causas bien conocidas de insuficiencia renal, parece posible que exista una asociación entre la excreción urinaria de oxalato y el progreso de la ERC.


Es necesario que esta asociación se confirme para poder intervenir positivamente con medidas que limiten la absorción o la generación de oxalato para reducir su eliminación urinaria en pacientes que sufren de una ERC.


Diagnóstico de Hiperoxaluria


Para el diagnóstico de hiperoxaluria se recomienda efectuar:
1. Análisis de orina, para medir el nivel de oxalato y los niveles de otros metabolitos en la orina
2. Análisis de sangre, para determinar la función renal y los niveles de oxalato en la sangre
3. Análisis de los cálculos (si los hubiera), para determinar la composición de los cálculos renales que pasaron a la orina o que se sacaron mediante cirugía
4. Radiografía de riñón, ecografía o tomografía computada (TC), para verificar si hay cálculos renales o depósitos de oxalato de calcio
Los niveles urinarios y plasmáticos de oxalato pueden medirse según métodos enzimáticos, por absorción atómica o HPLC-MS.
Para el método enzimático deberán tomarse las siguientes precauciones:
1. Debe tomarse el pH para desechar las muestras con pH mayor de 8, presuntamente contaminadas
2. Debe ajustarse el pH a 2,5 -3,0
3. Debe agregarse nitrito para eliminar la interferencia del ácido ascórbico.
La excreción urinaria de 24 hs se calcula multiplicando la concentración de oxalato por el volumen de orina obtenido y ajustando por el número de horas de recolección.

Referencias bibliográficas


1. Singh P, Granberg CF, Harris PC, Lieske JC, Licht JH, Weiss A, et al. Primary hyperoxaluria type 3 can also result in kidney failure: a case report. Am J Kidney Dis 2022 Jan; 79 (1): 125-8.


2. Waikar SS, Srivastava A, Palsson R, Shafi T, Hsu C-Y, Sharma K, et al. Association of urinary oxalate excretion with the risk of chronic kidney disease progression. JAMA Intern Med 2019; 179 (4): 542-51.


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